Dónde se posa la mirada de un hombre

¿Qué miran los hombres en una mujer en la primera cita? ¿Cuáles son los puntos principales donde se posa su ojo? ¡Vamos a descubrirlo juntos!

Imagem de capa

La primera cita siempre causa un poco de ansiedad y de excitación, la mujer quiere estar perfecta y tiene miedo de que la mirada pueda posarse sobre un su defecto, y por este motivo intenta resaltar lo más posible sus virtudes.

Pero, ¿qué es lo primero que mira un hombre en una mujer?

¿Cuáles son los puntos del cuerpo femenino que estarán bajo examen?

Busto prominente y firme de una guapa

Aquí hay una pequeña lista de las partes del cuerpo femenino más observadas por los hombres, en la primera impresión, ¡con índice de agrado en aumento!

1 – Trasero

El primer interés del hombre parece ser la conformación de nuestro culo, que les gusta firme, no demasiado pequeño, ni demasiado grande.

2 – Busto

Se ha descubierto que un busto prominente pero muy firme es lo que le agrada a los hombres.

3 – Las piernas

Siguen estando siempre entre las partes más interesantes y atrayentes, para un hombre. Piernas largas, rectas y firmes ciertamente serán una óptima tarjeta de presentación.

4 – El rostro

La boca y la mirada son elementos en los que seguramente se posará el ojo del hombre. Para conquistarlo la mujer tendrá que concentrar tu atractivo sexual en estas dos partes del rostro.

5 – Manos

Tener las manos cuidadas con uñas bien decoradas parece ser lo que le agrada y le importa al hombre.

6 – Cabello

Sea rizado o liso, siempre es un detalle en el que el ojo masculino se posa. Por lo que siempre es aconsejable cuidar mucho este aspecto de la persona.

7 – Pies

No siempre están a simple vista, pero también estos últimos son una parte del cuerpo que el hombre tiende a evaluar en una mujer.

En definitiva, cuidar del cuerpo es la mejor clave para no presentar nunca un defecto, y nunca estar fuera de lugar. Y si la mujer no es perfecta, si no tiene un físico de modelo, no debe desesperarse, porque un hombre es capaz de ver más allá, ¡y la mayor parte de las veces es la mujer la que es demasiado severa consigo misma!