Desde los años 70 hasta hoy: el BDSM está a la vuelta de la esquina

Con la llegada de los libertinos de los años 70, el relevo generacional dio también un impulso considerable a la creación de interese para el mundo sadomasoquista

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El interés por las prácticas eróticas sadomasoquistas nacidas después de la guerra, con la llegada de los libertinos de los años 70, el relevo generacional dio también un impulso considerable a la creación de una “nueva guardia” que, también en virtud de la pasada revolución de 1968, operó una apertura casual al exterior y una acción concreta de comparación y “síntesis” del mundo sadomasoquista.

Pero sólo con la llegada de la siguiente década, la de los 80, podemos hablar realmente de un punto de inflexión. Por primera vez se acuña la sigla SSC y se oye hablar de EPE (Intercambio de Poder Erótico, Erotic Power Exchange en inglés) para hacer explícito el aspecto más “cerebral” del sadomasoquismo, que desde el simple divertimiento erótico se convierte en un verdadero estilo de vida, hasta la relación dominador/sumiso para incluir toda la gama de posibles desequilibrios de poder en una relación.

Una práctica BDSM

Es probable que la difusión popular de nuevas tecnologías de comunicación en estos años, haya sido lo que ha presionado el acelerador de este proceso de maduración y de toma de conciencia; basta pensar que solamente con la difusión del Internet, hemos encontrado increíbles novedades y ha traído rejuvenecimiento a nuestras vidas.

Y aquí es donde con el avance de los 90 el sadomasoquismo entra en pleno período de maduración; al principio desconectándose del mundo gay al que había permanecido anclado, se afirma aún más el concepto de SSC, y aparecen textos populares que empiezan a arrojar luz no sólo sobre la protohistoria de estas prácticas sino también a arrojar más claridad sobre el uso de siglas que generaban mucha confusión.

Podemos remontarnos aproximadamente el nacimiento del término BDSM con un margen razonable de certeza hasta mediados de los años 90, quizás 1996, cuando se publicaron algunos textos clave de la cultura BDSM.

En resumen…

Podemos decir sin temor a que nos desmientan que hoy en día el BDSM está ampliamente extendido por todo el mundo, así como que se han disminuido en las prácticas y que lo han ido distanciando del sadomasoquismo histórico y literario, operando para los practicantes una clara línea divisoria entre la patología y la actividad erótica sana.

El término, por lo tanto, consagra y sanciona definitivamente la afirmación de una cultura en su propio derecho, con su propia identidad histórica, costumbres y producción artística de nivel considerable (literaria, teatral, musical, etc.); una forma estructurada madura y consciente de relacionarse, resultado de más de 40 años de luchas sociales, comparaciones, investigaciones y crecimiento personal.